Pregunta: ¿Cuántos intentos fallidos de erección anal han transcurrido desde el decimocuarto festín perineal en recorrido uniforme con el escroto formando burbujas escuálidas de placer intenso?
-No lo sé.
Esta entrada habla sobre el pene y su función principal que le gusta a las bellacas. Si su sexualidad se ve amenazada no continúe leyendo.
¿Qué es una erección?
Hablamos de erección al acto ecuánime de dispersar sangre del cerebro y enviarlo directamente hacia el precioso. En ese momento, el tierno toma una dirección fugaz hacia la izquierda y se te marca el slip.
Después de unos años, orgías, macacas, maracas, anos, chupás de cráneo, y viajes al ángulo, la posibilidad de erectarse se vuelve precaria y te hace ser una niña.
Gracias a mis estudios en automatización de escrotos, con un conjunto de elfos especializados en erecciónes anales, hemos creado la solución para penes caídos, feos, pesao, gordos y mensos.
Gracias a mecanismos de inyección neumática aplicada a la lógica de contactores mediante señales digitales podemos traducir impulsos nerviosos en cuestíon de segundos, transformando cada centímetro cuadrado de tu pene en un terminator con tecnología suprema que sobre pasa todo lo inimaginablemente real en todo el cosmos.
Lo siguiente es una explicación gráfica a lo mencionado anteriormente:
Pene normal:
8==3
Pene terminator 3000:
8=======================3
Lo ve?; Podrá acariciar montes de venus por doquier, aplicando tan sólo unos segundos de masaje escrotal. Será el niñi más bonito del bloque, si se ofrece al terminator 3000.
Ahora, el siguiente video muestra de forma efeciente, explícita, y sexual la forma en que este mecanismo a revolucionado el mercado de los penes choclianos.
Así de simple. Usted reserva su hora como siempre, llama a nuestro soldado universal, le incita una violación transversal y tendrá su turno para la transformación que le permitirá fornifornifornicarse a todas las bonitas de la zapla.
Esto no es más que otra cosa de Quierocaca's team anal reserved all. Besos.











Está bueno la solución definitiva